Doña Isabel la Católica dictando su testamento, Eduardo Rosales

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La obra Doña Isabel la Católica dictando su testamento es una pintura histórica realizada por el artista español Eduardo Rosales en 1864. La escena se ambienta en 1504, en Medina del Campo, cuando la reina se encuentra en su lecho de muerte. La imagen es de gran solemnidad y pesadumbre. El centro de la composición lo forman la reina y su lecho donde destaca el blanco de las sabanas y el manto. La nota de color la ponen las vestiduras rojas del rey Fernando, sentado. A su lado está su hija Juana. Entre los asistentes también se puede ver al Cardenal Cisneros con su hábito cardenalicio. La obra fue realizada durante la estancia del pintor en Roma. Rosales la presentó para el concurso de la Exposición Universal de París de 1867 donde ganó la medalla de oro para extranjeros. La obra fue adquirida por el gobierno español y expuesta en el Museo de Arte Moderno. Tras su clausura en 1971 la pintura se trasladó al Museo del Prado, donde actualmente se exhibe. Click para ampliar.

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La muerte de Viriato, Madrazo

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La muerte de Viriato es una pintura histórica realizada por el artista español José de Madrazo en 1807. A comienzos del siglo XIX el mundo vivía una época de cambio. A las ideas de progreso y esperanza por el futuro amparadas por el estallido de la Revolución Francesa les acompañó una reacción nostálgica que buscaba una época de pureza en el pasado. El Neoclasicismo y el Romanticismo se unen en este cuadro que explora uno de los hechos míticos de la historiografía española: la muerte del caudillo lusitano Viriato. David había comenzado a realizar obras temáticas sobre el sacrificio cívico de personajes de la Antigüedad. Madrazo pone aquí el ejemplo de Viriato, luchador por la libertad frente a la invasión romana. La estética también está muy influenciada por el pintor francés, con abundancia de ángulos rectos y las pomposas vestimentas de estilo griego. El centro de la composición lo forma el lecho del fallecido caudillo. La obra se puede ver en el Museo del Prado. Click para ampliar.

El juicio de Catalina de Aragón, Nelson O’Neil

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La obra El juicio de Catalina de Aragón fue realizada por el pintor inglés Nelson O’Neil entre los años 1846 y 1848. La pintura se enmarca en el género de la Pintura Histórica. Su aparición tiene que ver con el movimiento Romántico, que anhela melancólicamente el pasado. Se comienza de esta manera a pintar acontecimientos famosos de la historia. Este en concreto es narrado por Shakespeare en su drama de Enrique VIII. El rey reunió una comisión de eclesiásticos y abogados para dictaminar si su matrimonio con Catalina de Aragón era válido al haber estado casada antes con el hermano mayor de Enrique, Arturo, fallecido al poco de contraer matrimonio. El verdadero motivo del rey era obtener el divorcio para poder casarse con Ana Bolena y tener un heredero varón. Catalina le suplica que no la expulse de su lecho, le asegura que no consumó el matrimonio con su hermano y le recuerda que en los veinte años que llevaban casados había sido una buena esposa en todo momento. Catalina de Aragón fue una reina muy amada por los ingleses y el pintor la muestra como una víctima de la lujuria del rey Enrique. Su divorcio acabó conduciendo a la separación de Roma e Inglaterra y la aparición del Anglicanismo. La obra se expone en el Museo de Birmingham.