Felipe III el Bueno, Van der Weyden

A

El retrato de Felipe III el Bueno es un óleo sobre tabla realizado por el taller del pintor Rogier Van der Weyden hacia 1450. El original está perdido pero se conservan copias como esta, en el Museo de Bellas Artes de Dijon (Francia). Felipe el Bueno fue el tercer Duque de Borgoña entre los años 1419-1463. En la Guerra de los Cien Años se alió con los ingleses y fue uno de los mayores impulsores del Tratado de Troyes de 1420, por el cual se nombraba a Enrique V de Inglaterra como heredero del trono francés cuando muriese Carlos VI de Francia. Fue el fundador de la Orden del Toison de Oro, con el cual se le muestra en la escena.

Las tentaciones de san Antonio, El Bosco

A

Las tentaciones de san Antonio es una obra realizada por el artista flamenco Hieronymus Bosch, más conocido como El Bosco. San Antonio fue un eremita del siglo III que se retiró para vivir en soledad en el desierto de Egipto. Allí, según la tradición, el demonio le intentó tentar con toda serie de sortilegios y argucias. El desierto es representado en el paisaje pardo del fondo, mientras las extrañas criaturas junto al ermitaño son representaciones de las tentaciones demoniacas. El tema fue uno de los favoritos del pintor, que también le dedicó un tríptico que está expuesto en Museo Nacional de Arte Antigua de Lisboa. Las Tentaciones de san Antonio se puede ver en el Museo del Prado. Click para ampliar.

El cambista y su mujer, Quentin Massys

A

El cambista y su mujer es un óleo sobre tabla realizado por el artista flamenco Quentin Massys en 1514. La obra retrata a la incipiente burguesía de los Países Bajos. El artista compone en primer plano un auténtico bodegón mediante las monedas, balanzas y lujosas copas. La mujer sostiene entre las manos un libro de horas medieval ilustrado con imágenes piadosas. Al fondo podemos ver una figura que mira la escena a través de la puerta. Recordando a otros artistas como Van Eyck, Massys pinta un diminuto espejo en lo que vemos lo que supuestamente habría enfrente de la escena. La obra se puede ver en el Museo del Louvre.

Los cosechadores, Pieter Brueghel el Viejo

A

Los cosechadores es una obra realizada por el flamenco Pieter Brueghel el Viejo, un pintor que alcanzó notable primacía en el arte del grabado. El cuadro fue realizado en 1565 y pertenece a una serie de pinturas sobre las estaciones del año. Los cosechadores representa los meses de agosto y septiembre. La luminosidad de esa época del año es recreada gracias a los tonos cálidos que ha usado el artista destacando especialmente el amarillo del trigo. Al fondo vemos un paisaje casi inabarcable que es el verdadero protagonista de la obra. La minuciosidad del pintor se plasma en multitud de detalles como las figuras que bañan los pies en un estanque situado en el centro del cuadro. Los campesinos son mostrados en sus quehaceres habituales, echando la siesta, comiendo y segando la cosecha. Pese a que el arbol en primer plano interrumpe la unidad de la obra el artista recreó una escena muy uniforme. La obra se puede ver en el Museo metropolitano de arte de Nueva York. Click para ampliar.

La Virgen del Canciller Rolin, Jan van Eyck

A

La Virgen del Canciller Rolin es una obra del flamenco Jan van Eyck realizada en 1435. La pintura muestra gran parte de las características del arte flamenco de los siglos XV y XVI: gusto por los detalles y simbolismo. Los pliegues del manto de la Virgen son de un gran realismo. Es común en la pintura de la época el alternar personajes bíblicos con escenas contemporáneas. La figura que acompaña a la virgen es el Canciller Rolin, mecenas de la obra. El hecho de que mire directamente a la Virgen y que tenga el mismo tamaño que ella es una muestra de pretenciosidad del retratado, normalmente el comitente de la obra era pintado con menor tamaño que los personajes sagrados. En cuanto al simbolismo podemos observarlo en un detalle: los viñedos del fondo del paisaje, ya que la fortuna del Canciller provenía de los viñedos que poseía lo que recuerda al espectador el poder del mecenas. La minuciosidad del pintor queda patente en los capiteles de las columnas de la estancia: al hacer zoom sobre ellas se ve que narran escenas del Antiguo Testamento. La obra se expone en el Museo del Louvre de París. Click para ampliar.

Paisaje con San Jerónimo, Patinir

Paisaje con San Jerónimo es una obra del maestro flamenco Joachim Patinir (1480-1524). En sus pinturas cobra especial importancia por primera vez el paisaje hasta el punto de que a raiz de él el paisaje comenzará a cultivarse como un género más. El fondo se independiza de la imagen que, pese a todo, está cuidada. En el cuadro podemos ver desde una pequeña ciudad hasta la escena que da el nombre a la obra: San Jerónimo en una cueva. El santo está quitando una espina que se le ha clavado al león que le acompaña. El león es un símbolo que suele acompañar a San Jerónimo en sus representaciones. También se ve un crucifijo y una calavera. Sin embargo, el protagonismo absoluto es del paisaje que nos muestra una tierra casi sin fin gracias al recurso de poner la linea del horizonte muy elevada. Los colores que dominan la obra son el azul y el verde en sus diferentes tonos. La obra fue realizada en 1516-1517 y está en el Museo del Prado. Click para ampliar y poder ver los detalles de la pintura.

Paisaje con San Jerónimo es una obra del maestro flamenco Joachim Patinir (1480-1524). En sus pinturas cobra importancia por primera vez el paisaje hasta el punto de que a raiz de este pintor comienza a cultivarse como un género más. El fondo se independiza de la acción que, pese a todo, está cuidada. En el cuadro podemos ver desde una pequeña ciudad hasta la escena que da el nombre a la obra: San Jerónimo en una cueva. El santo está quitando una espina que se le ha clavado al león que le acompaña. El león es un símbolo que suele acompañar a San Jerónimo en sus representaciones. También se ven un crucifijo y una calavera. Sin embargo, el protagonismo absoluto es del paisaje que nos muestra una tierra casi sin fin gracias al recurso de situar la linea del horizonte muy elevada. Los colores que dominan la obra son el azul y el verde en sus diferentes tonos. La obra fue realizada en 1516-1517 y está en el Museo del Prado. Click para ampliar y poder ver los detalles de la pintura.