El nacimiento de Venus, Sandro Botticelli

A

El nacimiento de Venus es una obra realizada por el artista florentino Sandro Botticelli en 1484. Está realizada con témpera sobre lienzo. Como obra Renacentista, recupera algunos de los cánones del arte antiguo como el desnudo femenino. La diosa Venus llega a la isla de Cítera sobre una concha empujada por los dioses alados. La espera para taparla la ninfa de la Primavera. Venus es representada al modo de las Venus Púdicas de la época antigua: trata de taparse el pecho mientras su pelo cubre sus partes íntimas. La diosa supone el centro de la composición y la belleza y armonía de sus rasgos embelesan al espectador. Tradicionalmente se ha creido que la obra fue encargada por los Médici, mecenas florentinos muy relacionados con el neoplatonismo, filosofía que tratan de plasmar con un programa iconográfico. Estudios recientes ponen en duda esta afirmación. La obra se puede ver en La Galería de los Uffizi, Florencia.

La Crucifixión de San Pedro, Caravaggio

A

La Crucifixión de San Pedro es un óleo sobre lienzo realizado por el artista italiano Caravaggio en 1601. La obra es de estilo Barroco y muestra varios de los elementos que caracterizaron al autor, como el gran contraste entre las sombras del fondo y la luz que parece emanar del santo o los modelos mundanos que se alejan de la idealización renacentista. Estas también son algunas de las características del Barroco. El eje compositivo del lienzo tiene forma de X con las aspas formadas por San Pedro y el romano que sujeta los pies del madero en contraposición con las otras dos figuras que se afanan en alzar la cruz. La escena representa la crucifixión de San Pedro, quien pidió ser crucificado por los pies para no morir de la misma forma que Jesucristo. La obra se puede ver en la Basílica de Santa María del Popolo, en Roma.

Epifanía, Andrea Mantegna.

A

La Epifanía es una obra del artista italiano Andrea Mantegna. Fue realizada hacia el año 1500 y rompe con la tradicional representación de los Reyes Magos en tanto que el pintor no retrata los escenarios o elementos típicos de la Epifanía tales como el pesebre o los pastores. Es un retrato en primer plano con la Sagrada Familia en la parte izquierda y los tres sabios en la derecha. Se pretende reflejar las diferencias de edad y fisonomía de los monarcas. El paisaje, por tanto, es inexistente. La obra se puede ver en el Museo Paul Getty en Malibú, Los Ángeles.

La anunciación, Fra Angelico

A

La Anunciación de Fra Angelico fue realizada entre 1425 y 1428. Es una obra en clara transición hacia el Renacimiento pero ya posee una gran perfección. Presenta al ángel anunciando a la Virgen que ha sido escogida para ser la madre del Mesías. El espacio arquitectónico y la perspectiva lineal logran crear sensación de tridimensionalidad. En el lado izquierdo de la obra se narra la expulsión de Adán y Eva del Paraiso. El autor pretende así enlazar el principio y el final del Antiguo Testamento, el origen del pecado original y su redención. Los dorados recuerdan a la antigua pintura bizantina, de la que se aleja a través del dinamismo de la escena. El rayo de luz representa al Espíritu Santo que apela a la Virgen a aceptar su mandato divino. La obra fue encargada para decorar el Altar Mayor de Santo Domingo de Fiesole. La obra se conserva en el Museo del Prado. Click para ampliar.

La Maestá, Duccio

Maestá de Duccio

La Maestá de Duccio es una de las obras maestras de la pintura del siglo XIV. El pintor de la Escuela de Siena recibió este encargo para decorar el altar mayor de la catedral de la urbe. Es un gran retablo dividido en tres partes y está pintada por los dos lados. La escena que vemos se halla en el panel central de la parte frontal. En ella vemos a la Virgen entronizada con el niño rodeada de los apóstoles y santos. La escena muestra aún influencias bizantinas entre las que cabe resaltar el fondo dorado de la composición. Sin embargo, observamos ya las novedades que caracterizaron la evolución del arte italiano: sensación de tridimensionalidad gracias a la creación de un espacio arquitectónico (el trono de la Virgen) y el exquisito tratamiento de los ropajes, especialmente el manto azul de la Virgen. Actualmente la obra se puede ver en el Museo dell’Opera Metropolitana del Duomo, Siena. Aquí se puede ver el retablo al completo, parte frontal y reverso.

Los efectos del buen gobierno en la ciudad, Ambrogio Lorenzetti

Efectos del buen gobierno en la ciudad

Efectos del buen gobierno en la ciudad (1338-1340), de Ambrogio Lorenzetti, es uno de los murales correspondientes al programa iconográfico emprendido por el partido guelfo (partidarios del papa) en la ciudad de Siena. Las autoridades municipales querían reflejar los beneficios que traerían sus políticas para los habitantes de la urbe. Dicho programa iconográfico fue elaborado por Ambrogio y su hermano Pietro y se plasmó en una serie de murales ubicados en el ayuntamiento municipal. Cuando los visitantes entraban en el Palazzo primero veían los efectos del mal gobierno y al girar la vista a la derecha observaban los beneficios del buen gobierno de sus regidores. En el fresco se pueden apreciar las innovaciones que estaba experimentando la pintura italiana del siglo XIV: se da mayor importancia a la perspectiva, se narra un tema profano y se trata que haya sensación de profundidad. Los efectos del buen gobierno se pueden resumir en seguridad (los caballeros paseando por la urbe), abundancia (por la cantidad de mercancias que circulan) y la armonía entre los ciudadanos. El mural se puede ver en la Sala de la paz del Palacio Público de Siena.