Sagrada Familia del pajarito, Murillo

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La Sagrada Familia del pajarito es un óleo sobre lienzo realizado por el artista español Bartolomé Esteban Murillo hacia 1650. En la obra, el niño Jesús, idealizado, juega con el perro mientras sujeta en su mano un pequeño pajarito. El artista da mucha importancia a la figura de San José, protagonista y partícipe del juego del pequeño Jesús, mientras la Virgen permanece en un discreto segundo plano tejiendo y contemplando la escena. La obra se convirtió en una de las pinturas más idílicas sobre la Sagrada Familia. Actualmente se puede contemplar en el Museo del Prado. Click para ampliar.

Cristo crucificado, Velázquez

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Cristo crucificado, de Diego Velázquez (h. 1632). La obra sobrecoge al espectador mostrando con gran solemnidad a un Cristo ya muerto en la cruz. Encima de ésta podemos leer el cartel aclamando a Jesucristo como rey de los judíos. El fondo negro de la imagen contrasta con la luz que parece emanar del cuerpo de Cristo, de su auréola y del blanco de su paño de pureza, que tiene un tratamiento soberbio. El claroscuro es característico del Barroco, corriente en la cual se encuadra el autor. Jesucristo es representado con mucha serenidad y nobleza y su desnudo es presentado de forma magistral. La obra despertó polémica en su tiempo por el hecho de que Velázquez pintó a Cristo cruficado por medio de cuatro clavos. Normalmente era representado con tres estando los pies unidos por uno. La obra se enmarca en el programa iconográfico de la Contrarreforma: se pretende demostrar que la Iglesia Católica es la verdadera representante del Cristianismo. El cuadro se halla en el Museo del Prado. Click para ampliar.