Berthe Morisot con ramillete violeta, Manet

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Berthe Morisot con ramillete violeta es un retrato de la artista Berthe Morisot realizado por su cuñado, Édouard Manet, en 1872. Morisot fue una importante autora del movimiento impresionista y, junto a Pissarro, la única en participar en todas las exposiciones de este movimiento artístico. La iluminación que Manet imprime al cuadro configura una imagen en la que la artista parece estar compuesta por la oposición entre el negro de la vestimenta y el blanco de la luz que exalta el fondo de la obra. La obra se puede ver en el Museo d’Orsay, en París.

Boulevard Montmartre en una mañana nublada, Camille Pisarro

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Boulevard Montmartre en una mañana nublada es una pintura impresionista realizada por el artista Camille Pisarro. Los impresionistas buscaron ante todo analizar los efectos de la luz y el tiempo atmosférico sobre los paisajes. Pisarro realizó una serie de obras sobre esta misma calle bajo distintas condiciones: nublado, lluvioso, por la mañana, por la tarde…Esta pintura fue realizada en 1897. Las figuras en esta obra son secundarias y nos muestran los quehaceres cotidianos del París de finales del siglo XIX. El punto de vista del espectador es elevado, como si estuviese situado en el primer piso de una de las casas de aquella calle. La pincelada es suelta y abocetada. La obra se puede ver en la Galería Nacional de Victoria, en Melbourne, Australia.

Nenúfares, Claude Monet

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Los Nenúfares de Monet son una serie de composiciones que el artista francés realizó a finales de su vida con la intención de estudiar los efectos de la luz y los reflejos del agua. Para ello, pintó el estanque de su finca en numerosas ocasiones, a diferentes horas y épocas del año. Esta pieza en concreto fue realizada en 1916 y se encuentra en el Museo Nacional de las Artes Occidentales de Tokyo. Japón tuvo una importante influencia en Monet. Algunas de sus obras desprenden un importante gusto por lo oriental, materializado en el puente de estilo japonés que el pintor mandó instalar en su jardín y que sale en algunas piezas de su serie dedicada a los Nenúfares.

El bar del Folies-Bergère, Manet

Fue la última obra del pintor Édouard Manet, reconocido como precursor del Impresionismo. La obra retrata a la camarera de uno de los cabarets parisinos más famosos de la Belle Époque: el Folies-Bergère. Los impresionistas buscaban captar el aspecto cambiante de la realidad. La obra trata de involucrar al espectador mediante el recurso del espejo: él es parte del cuadro.   La obra fue realizada el año 1882 y se conserva en Courtauld Institute of Art, en Londres.

El Bar del Folies-Bergère (1882) es la última obra del pintor Édouard Manet, reconocido como precursor del Impresionismo. La pintura retrata a la camarera de uno de los cabarets parisinos más famosos de la Belle Époque. Estos ambientes bohemios eran muy del gusto de los pintores de la época que buscaban en ellos un arte nuevo alejado de la rigurosidad académica y oficial. Los impresionistas querían captar los aspectos cambiantes y fugaces de la realidad. Manet logra esto con el espejo, que distorsiona la escena, las luces y las pinceladas. El espejo cumple además otro objetivo: involucra al espectador, quien es parte del cuadro. Parece que la camarera le estuviera atendiendo a él. La obra se conserva en el Courtauld Institute of Art, en Londres.