Armenia: capital Madrid

Las estructuras políticas medievales tenían particularidades como la posibilidad de que un territorio fuese gobernador por una persona totalmente ajena a sus costumbres, lengua o religión. Esto fue lo que pasó con la actual capital española que, durante unos años, estuvo en manos de un rey exiliado de Armenia Menor.

El reino de Armenia Menor estaba situado en la Península de Anatolia, en la región hoy conocida como Cilicia. Esta era una región muy problemática, situada en un punto geopolítico candente donde hacían frontera el mundo musulmán y el cristiano. Cilicia estaba poblada por caballeros cruzados francos y acabó en una de las familias originarias de Francia: los Lusignan. Tenemos por tanto un reino anatolio poblado por una amalgama de antiguos bizantinos, armenios, sirios, francos y musulmanes. Todos ellos regidos por un rey francés.

En el siglo XIII nació el Sultanato Mameluco de Egipto. Este poderoso reino comenzó a expandirse y en el siglo XIV llega a amenazar la supervivencia del reino armenio hasta que finalmente es tomado en 1375. Desde un año antes reinaba allí León V, quien fue hecho prisionero y traslado a El Cairo. Sus captores pidieron un alto rescate digno de un rey y sólo al alcance de reyes. He ahí que tenemos al pobre y desdichado León mandando cartas a todos los soberanos de Europa en busca de un alma caritativa que pague su libertad.

Tras siete años de penoso cautiverio, León al fin encontró a alguien que lo liberase: el rey Juan I de Castilla, quien junto a Pedro IV de Aragón decidió pagar su rescate. Al fin libre, León viajó a Avignon a ver a Clemente VII y posteriormente a la corte aragonesa en busca de ayuda militar para reconquistar Armenia. Tras sendas negativas se dirigió a Castilla con idéntico objetivo. Juan I tampoco le entregó la ayuda pero le concedió un espléndido regalo: las villas de Madrid, Villarreal (actual Ciudad Real) y Andujar, todo ello acompañado de una renta de 150.000 maravedíes anuales. Con ello León adquiría un patrimonio considerable en el corazón del reino de Castilla.

Sepulcro de León V situado en la Basílica de Saint Denis, Francia.

Sepulcro de León V situado en la Basílica de Saint Denis, Francia.

León aparcó por un tiempo sus sueños armenios y se dedicó a gobernar Madrid, capital de su nuevo reino armenio, y a ganarse el favor de los madrileños. Los madrileños, incluidos sus nobles, desconfiaban de su extranjero señor. Como es característico de los habitantes de la capital incluso le dedicaron algunas coplillas: «si la villa fuera silva la guardaría el León. Mas es tierra castellana, no queremos tal señor». Hay que reconocer que el pobre León puso empeño en ganarse a sus súbditos, bajando los impuestos y asegurando el trabajo a todos los funcionarios de la corte. Incluso despreciando su propia seguridad las fuentes nos lo muestran paseando en solitario por el Madrid medieval sin una escolta que protegiese su regia persona.

Las protestas de los madrileños llegaron a Juan I, quien empezó a ser consciente de que quizá mostró demasiada magnificencia al entregarle las villas al armenio. El castellano se había casado el año anterior con Beatriz de Portugal y, tal vez, producto de la euforia hizo tan generosa entrega. Por ello se aprestó a puntualizar que las villas entregadas eran de la propiedad de León V y no de ningún hipotético reino armenio. En otras palabras, a la muerte de León las tierras volverían a la corona castellana y en ningún caso pasarían al heredero del armenio.

En cualquier caso León no tardó en cansarse de sus súbditos y abandonó Madrid. El monarca se marchó a Navarra en busca de ayuda militar para reconquistar su reino. Nuevamente se llevó una negativa por respuesta y decidió viajar a Francia. En aquella época nuestro vecino era un país devastado por la Guerra de los Cien Años que llevaba ya medio siglo en marcha. León trató de mediar entre Francia e Inglaterra para convencerles de que le ayudasen a reconquistar su reino pero sus esfuerzos, nuevamente, fueron en balde. León obtuvo un castillo y unas modestas rentas (Carlos VI de Francia estuvo ahí más realista que nuestro Juan I) y pasó lo que le quedaba de vida en Francia anhelando su viejo hogar. Murió en 1393 y desde entonces sus restos reposan en la basílica de Saint Denis rodeado de reyes franceses. Pese a que es un personaje poco conocido hoy da nombre a una pequeña calle cercana a Vía Carpetana, en el madrileño barrio de Carabanchel. Con su muerte Madrid volvió a Castilla y el gesto de Juan I quedó como simple anécdota y muestra de su (tal vez demasiada) generosidad.

Para saber más

El reino de Armenia Cilicia entre los siglos XII y XIV (en inglés)

Otros enlaces de interés

http://www.abc.es/madrid/20140911/abci-armenia-madrid-201409101244.html

http://www.diarioya.es/content/armenia-y-espa%C3%B1a-le%C3%B3n-v-rey-de-armenia-y-se%C3%B1or-de-madrid

http://www.madridhistorico.com/seccion5_historia/index_evolucion_medieval.php?idmapa=4

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