La imagen del día: Albert Einstein publica su Teoría de la relatividad

Los cuatro artículos que Albert Einstein publicó en 1905 son conocidos como los del

Los cuatro artículos que Albert Einstein publicó en 1905 son conocidos como los del “Annus Mirabilis” (año milagroso) debido a su gran impacto científico. El tercero de ellos, publicado un 30 de junio, fue el de la Teoría de la Relatividad. Esta teoría supuso la mayor revolución científica desde el siglo XVII. “The Solar Eclipse of May 29, 1919, and the Einstein Effect,” The Scientific Monthly 10:4 (1920), 418-422, on p. 418

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Armenia: capital Madrid

Las estructuras políticas medievales tenían particularidades como la posibilidad de que un territorio fuese gobernador por una persona totalmente ajena a sus costumbres, lengua o religión. Esto fue lo que pasó con la actual capital española que, durante unos años, estuvo en manos de un rey exiliado de Armenia Menor.

El reino de Armenia Menor estaba situado en la Península de Anatolia, en la región hoy conocida como Cilicia. Esta era una región muy problemática, situada en un punto geopolítico candente donde hacían frontera el mundo musulmán y el cristiano. Cilicia estaba poblada por caballeros cruzados francos y acabó en una de las familias originarias de Francia: los Lusignan. Tenemos por tanto un reino anatolio poblado por una amalgama de antiguos bizantinos, armenios, sirios, francos y musulmanes. Todos ellos regidos por un rey francés.

En el siglo XIII nació el Sultanato Mameluco de Egipto. Este poderoso reino comenzó a expandirse y en el siglo XIV llega a amenazar la supervivencia del reino armenio hasta que finalmente es tomado en 1375. Desde un año antes reinaba allí León V, quien fue hecho prisionero y traslado a El Cairo. Sus captores pidieron un alto rescate digno de un rey y sólo al alcance de reyes. He ahí que tenemos al pobre y desdichado León mandando cartas a todos los soberanos de Europa en busca de un alma caritativa que pague su libertad.

Tras siete años de penoso cautiverio, León al fin encontró a alguien que lo liberase: el rey Juan I de Castilla, quien junto a Pedro IV de Aragón decidió pagar su rescate. Al fin libre, León viajó a Avignon a ver a Clemente VII y posteriormente a la corte aragonesa en busca de ayuda militar para reconquistar Armenia. Tras sendas negativas se dirigió a Castilla con idéntico objetivo. Juan I tampoco le entregó la ayuda pero le concedió un espléndido regalo: las villas de Madrid, Villarreal (actual Ciudad Real) y Andujar, todo ello acompañado de una renta de 150.000 maravedíes anuales. Con ello León adquiría un patrimonio considerable en el corazón del reino de Castilla.

Sepulcro de León V situado en la Basílica de Saint Denis, Francia.

Sepulcro de León V situado en la Basílica de Saint Denis, Francia.

León aparcó por un tiempo sus sueños armenios y se dedicó a gobernar Madrid, capital de su nuevo reino armenio, y a ganarse el favor de los madrileños. Los madrileños, incluidos sus nobles, desconfiaban de su extranjero señor. Como es característico de los habitantes de la capital incluso le dedicaron algunas coplillas: «si la villa fuera silva la guardaría el León. Mas es tierra castellana, no queremos tal señor». Hay que reconocer que el pobre León puso empeño en ganarse a sus súbditos, bajando los impuestos y asegurando el trabajo a todos los funcionarios de la corte. Incluso despreciando su propia seguridad las fuentes nos lo muestran paseando en solitario por el Madrid medieval sin una escolta que protegiese su regia persona.

Las protestas de los madrileños llegaron a Juan I, quien empezó a ser consciente de que quizá mostró demasiada magnificencia al entregarle las villas al armenio. El castellano se había casado el año anterior con Beatriz de Portugal y, tal vez, producto de la euforia hizo tan generosa entrega. Por ello se aprestó a puntualizar que las villas entregadas eran de la propiedad de León V y no de ningún hipotético reino armenio. En otras palabras, a la muerte de León las tierras volverían a la corona castellana y en ningún caso pasarían al heredero del armenio.

En cualquier caso León no tardó en cansarse de sus súbditos y abandonó Madrid. El monarca se marchó a Navarra en busca de ayuda militar para reconquistar su reino. Nuevamente se llevó una negativa por respuesta y decidió viajar a Francia. En aquella época nuestro vecino era un país devastado por la Guerra de los Cien Años que llevaba ya medio siglo en marcha. León trató de mediar entre Francia e Inglaterra para convencerles de que le ayudasen a reconquistar su reino pero sus esfuerzos, nuevamente, fueron en balde. León obtuvo un castillo y unas modestas rentas (Carlos VI de Francia estuvo ahí más realista que nuestro Juan I) y pasó lo que le quedaba de vida en Francia anhelando su viejo hogar. Murió en 1393 y desde entonces sus restos reposan en la basílica de Saint Denis rodeado de reyes franceses. Pese a que es un personaje poco conocido hoy da nombre a una pequeña calle cercana a Vía Carpetana, en el madrileño barrio de Carabanchel. Con su muerte Madrid volvió a Castilla y el gesto de Juan I quedó como simple anécdota y muestra de su (tal vez demasiada) generosidad.

Para saber más

El reino de Armenia Cilicia entre los siglos XII y XIV (en inglés)

Otros enlaces de interés

http://www.abc.es/madrid/20140911/abci-armenia-madrid-201409101244.html

http://www.diarioya.es/content/armenia-y-espa%C3%B1a-le%C3%B3n-v-rey-de-armenia-y-se%C3%B1or-de-madrid

http://www.madridhistorico.com/seccion5_historia/index_evolucion_medieval.php?idmapa=4

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La imagen del día: Felipe V promulga los Decretos de Nueva Planta

Tal día como hoy de 1707 Felipe V promulgó el primero de los Decretos de Nueva Planta. El monarca establecía en él la abolición de los fueros del Reino de Aragón y de Valencia. Se pretendía de esta forma castigarles por su apoyo a la causa del archiduque Carlos durante la Guerra de Sucesión. Este Decreto se iría completando posteriormente con otros destinados a especificar las nuevas instituciones y situaciones de los reinos afectados. Felipe V logró avanzar en la centralización del reino, política característica del gobierno de los primeros borbones en España.

Tal día como hoy de 1707 Felipe V promulgó el primero de los Decretos de Nueva Planta. El monarca establecía en él la abolición de los fueros del Reino de Aragón y de Valencia. Se pretendía de esta forma castigarles por su apoyo a la causa del archiduque Carlos durante la Guerra de Sucesión. Este Decreto se iría completando posteriormente con otros destinados a especificar las nuevas instituciones y situaciones de los reinos afectados. Felipe V logró avanzar en la centralización del reino, política característica del gobierno de los primeros borbones en España.

El primo indio del rey Felipe

El titular puede parecer de broma, más sabiendo la simpatía por los colores rojiblancos del rey, pero no. Las familias reales, dueñas de Europa durante buena parte de su historia, aún son capaces de revelar sorpresas como esta.La dinastía Borbón posee una rama en la India, a la que llegaron hace cinco siglos y donde poseyeron responsabilidades de gobierno.

El origen de la rama india de la familia se atribuye a Carlos de Borbón, condestable de Francia. Tras traicionar al rey Francisco I de Francia se puso al servicio de su archienemigo Carlos V. Es uno de los protagonistas del Saco de Roma de 1527, al que acudió como comandante y durante el cual falleció. Los Borbones son famosos por su promiscuidad y Carlos no fue una excepción dejando una numerosa prole de hijos ilegítimos. Uno de ellos fue Jean Philippe, quien mostró un carácter díscolo en su juventud. Tras batirse en duelo y asesinar a un caballero en Italia el joven hubo de huir a Sicilia. Cuando quiso volver su embarcación fue asaltada por piratas y el muchacho fue enviado a Egipto como esclavo.

Tras un tiempo de cautiverio logró huir y se embarcó hacia la India. Allí se desplazó hasta la corte del emperador mogol Akbar. El monarca se enteró de la noble estirpe del joven y le otorgó responsabilidades militares en las que realizó una buena labor por lo que posteriormente se le nombró rajá (gobernador) de Shergar. Su título fue confirmado para su sucesor Alejandro, convirtiéndose de esta manera el título de rajá de Shergar en patrimonio de la familia.

Allí se mantuvieron hasta el siglo XVIII, cuando el Imperio Mogol se derrumbó ante el empuje del Imperio Persa. El subcontinente indio se desestabilizó y fragmentó en pequeñas entidades políticas y una gran potencia: la Confederación Maratha. A partir de entonces los borbones gobernaron con gran independencia durante unos decenios en Shergar hasta que la región fue atacada a finales de siglo por el gobernante de Narwar, una región situada en el centro de la India. Durante el transcurso del ataque la familia india de los Borbones fue masacrada a excepción de uno, Salvador II. Este huyó a la ciudad de Bhopal, donde se estableció como un miembro más de la burguesía municipal. Allí realizó una labor de mecenazgo en favor de la iglesia católica financiando construcciones como la iglesia de la ciudad.

Carlos de Borbón, condestable de Francia y patriarca de los Borbón Bhopal. Grabado de Thomas de Leu.

Carlos de Borbón, condestable de Francia y patriarca de los Borbón Bhopal. Grabado de Thomas de Leu.

Los siglos transcurridos desde su estancia en la India y el hecho de que su fundador fuese un hijo ilegítimo provocaron el olvido de la rama india de los borbones, que cayeron en el anonimato. La familia siempre mantuvo parte de los rasgos culturales que les diferenciaban de la población autóctona, sobresaliendo sus nombres franceses y su catolicismo, como estandartes de la familia. Tras la llegada de los británicos a la región algunos estudiosos europeos oyeron hablar de aquella curiosa familia apellidada Borbón. Es de aquellos tiempos de donde nos provienen los primeros escritos que nos hablan de los Borbon Bhopal que, de todos modos, siguieron siendo ignorados por la opinión pública europea.

Tras la independencia el nuevo estado indio se configuró como una república. Los títulos nobiliarios fueron abolidos y la dinastía Borbón Bhopal pasó de este modo a ser una familia acomodada más. Su relación con los borbones de Europa es muy desconocida aunque algunas fuentes indican que mantienen cierta relación y afirman que Salvador III, padre del actual cabeza de familia, se carteaba con el desaparecido Alfonso de Borbón Dampierre. El actual líder de la familia es Baltazar-Napoleón IV, abogado de profesión y dirigente de la fundación Borbón Bhopal que se dedica a labores caritativas. La familia pasó a un breve primer plano tras la publicación del libro El rajá Borbón escrito por el príncipe Miguel de Grecia, tío de la reina emérita Sofía. La obra relata de forma novelada los orígenes de la dinastía. Esperemos que el rey Felipe se acuerde de invitar a las reuniones familiares a su lejano primo indio, abogado de profesión y descendiente de gobernadores.

Enlaces de interés

http://www.theguardian.com/world/2007/mar/03/india.france

http://www.bourbon-bhopal.org/

http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/622/1190498404.html

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La Biblia y los sumerios

Cuanto más se investiga en la historia de los antiguos pueblos más nos damos cuenta de que la historia no se divide en departamentos estancos. Las civilizaciones se influyen unas a las otras, pasando parte de su cultura, vocabulario, creencias o mitos a sus vecinos.

Los estudios en las civilizaciones mesopotámicas (parte del actual Irak) han ido relevando sorprendentes paralelismos entre sus mitos y algunas de las historias contenidas en la Biblia. Sería muy largo explicar todas en profundidad, pero voy a rescatar las que, a mi juicio, me han parecido más llamativas.

La creación del hombre

“Y Jehová procedió a formar al hombre del polvo del suelo[…] Y Jehova procedió a construir de la costilla que había tomado del hombre una mujer, y a traerla al hombre”.

Este extracto del Génesis bíblico narra la creación del hombre y la mujer como reyes del paraíso. Si lo comparamos con los mitos sumerios sobre la creación, recogidos en el Enuma Elish, el parecido es palpable. En ellos se nos narra cómo los dioses, hartos de trabajar la tierra, deciden crear a la humanidad para que cultive sus campos. La diosa Nintu modela con arcilla mezclada con la sangre del dios We al primer hombre, al que insufla con un soplo de vida.

Más sorprendente aún es el nacimiento del mito de la costilla como elemento primigenio de la mujer. Su origen proviene de un relato sumerio en el que el dios Enki se queja de los dolores que siente en varias partes de su cuerpo. Con el objetivo de poner fin a su sufrimiento la diosa-madre Ninhursag crea un dios para cada una de las partes del cuerpo dolorido de Enki.

—«Hermano mío, ¿dónde te duele?

—Mi costilla me duele.

—A la diosa Ninti he dado a luz para ti.»

Con ello su dolor acaba. Costilla en sumerio se dice “ti”, término que también significa “hacer vivir”. Los cananeos que compusieron el relato bíblico debían conocer el viejo mito y lo adaptaron, aunque perdiéndose el juego de palabras por el camino.

El paraíso

Los sumerios nos hablan de una región donde no había dolor, vejez ni sufrimiento. Una región donde El león no mata, El lobo no se apodera del cordero”. Esta región era conocida con el nombre de Dilmun, que actualmente sabemos que se corresponde con el actual Bahrein. Aquí vivían en paz y felicidad los dioses hasta que Enki cometió un terrible pecado: se comió las ocho plantas engendradas por la diosa Ninhursag. La diosa, en castigo, lanzó una maldición que provocó los dolores que antes mencionábamos a Enki. Vemos aquí un paralelismo evidente con el acto de Adán y Eva, quienes desafiaron a Dios probando el fruto del conocimiento. Adán, Eva y Enki fueron castigados por ello y tras ese acto se puede afirmar que acabó la etapa de la inocencia de la humanidad en un hipotético paraíso.

El diluvio

El hallazgo de George Smith en 1872 de una tablilla que narraba un diluvio semejante al de la Biblia fue un bombazo en el mundo de la asiriología. Las excavaciones han constatado que no hubo un gran diluvio que afectase gravemente a Mesopotamia, aunque sí se han hallado restos de inundaciones locales que pudieron inspirar el relato. En él se nos cuenta como la humanidad se había expandido como una plaga sobre la tierra, por lo que los dioses decidieron reducir drásticamente su población mediante una catástrofe mundial: un diluvio. Enki, protector tradicional de la humanidad, advirtió a Utanapishtim, hijo de un rey de la ciudad de Shuruppak. El dios le ordenó construir una gran arca en la que se resguardarían él, toda su familia y ejemplares de todas las especies animales.  Así lo hizo Utanapishtim y, efectivamente, la tempestad acabó con todo rastro humano en la tierra. Cuando todo hubo pasado el hombre soltó una paloma, que volvió. Pasados unos días soltó una golondrina, que también regresó. Al cabo liberó a un cuervo que ya no volvió, señal de que el nivel de inundación había descendido ya. Utanapishtim y su esposa fueron premiados con la inmortalidad.

Arca de Noe de Edward Hicks

Arca de Noe de Edward Hicks

Moisés y Sargón

Sargón fue uno de los grandes reyes y militares de Mesopotamia. Partiendo de Kish logró unificar las regiones de Sumer y Acad, unificando Mesopotamia por primera vez en el Imperio Acadio.

Mi madre, la gran sacerdotisa, me concibió y me trajo al mundo en secreto. Me depositó en una cesta de juncos, cuyas rendijas tapó con betún. Me arrojó al río sin que yo pudiese salir de la cesta. El río me arrastró, me llevó hasta la casa de Aqqi, el aguador. Aqqi, el aguador, sumergiendo su cubo me sacó del agua. Aqqi, el aguador, me adoptó como hijo y me crió. Aqqi, el aguador, me enseñó su oficio de jardinero. Cuando era jardinero la diosa Istar se enamoró de mí, y así fue como ejercí la realeza durante setenta años.”

Así narra el nacimiento de Sargón una tablilla redactada en Ninivé datada en el siglo VII a.C. (unos 1600 años posterior al reinado de Sargón, lo que atestigua el fuerte impacto que dejó su gobierno). Como se puede comprobar es muy semejante al origen de Moisés y, también, de Rómulo y Remo. Todos ellos abandonados por su madre en una cesta en un río, encontrados por distintos personajes (un jardinero en el caso de Sargón, un porquero en el de Rómulo y Remo, una princesa egipcia con Moisés), donde son criados ajenos a su origen. Todos alcanzaron la grandeza, Sargón como emperador, Rómulo y Remo como fundadores de Roma y Moisés como profeta y libertador del pueblo hebreo.

Para saber más:

La historia empieza en Sumer – Samuel Noah Kramer

Mesopotamia, historia política, económica y cultural – Georges Roux

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